El pensamiento (Viola wittrockiana) es una planta herbácea de porte bajo muy apreciada por llenar de color jardines, terrazas y balcones durante las épocas más frías del año. Se trata de un híbrido obtenido en Europa a partir de diversas especies silvestres del género Viola, destacando por sus flores de cinco pétalos aterciopelados con manchas centrales que recuerdan a pequeños rostros.
Esta planta suele cultivarse como anual o bianual, floreciendo de forma continuada desde el otoño hasta la primavera en climas templados. Su vegetación es compacta y rastrera, alcanzando entre 15 y 25 centímetros de altura. Gracias a su excelente resistencia a las bajas temperaturas, es una de las opciones más populares para bancales, macizos y jardineras cuando la mayoría de las plantas entran en reposo.
Para disfrutar de una floración abundante y prolongada, requiere una ubicación bien iluminada y un suelo con buen drenaje que no acumule agua. Retirar las flores marchitas de manera regular estimula la formación de nuevos capullos y previene la aparición de hongos. Con la llegada de los primeros calores intensos del verano, la planta decae naturalmente, momento en el que suele renovarse.
¿Sabías que…?Las flores del pensamiento son comestibles y se utilizan habitualmente en gastronomía para decorar ensaladas y postres.
Cuidados
- Riego
- Riega de dos a tres veces por semana en otoño e invierno, comprobando que los primeros dos centímetros del sustrato estén secos antes de regar. Evita mojar las hojas y flores, así como dejar platos con agua acumulada.
- Luz
- Necesita pleno sol para florecer con intensidad, tolerando la semisombra en zonas templadas. Si no recibe suficiente luz directa, sus tallos se espigan y la floración disminuye sensiblemente.
- Temperatura
- Tolera muy bien el frío y resiste heladas ligeras, situándose su rango ideal entre 5 °C y 18 °C. Con temperaturas constantes por encima de los 25 °C, la planta detiene su floración y se marchita.
- Sustrato
- Prefiere un sustrato fértil, suelto y rico en materia orgánica, con un drenaje excelente para no retener excesos de agua.
- Abono
- Aplica abono líquido para plantas de flor cada dos o tres semanas durante todo el periodo de floración activa.
- Poda
- Corta las flores marchitas desde la base del tallo para estimular la aparición de nuevos botones florales.
- Reproducción
- Se reproduce mediante semillas sembradas a finales del verano o principios de otoño. Requiere temperaturas frescas y humedad constante en el sustrato para germinar correctamente.
Pensamiento: ¿es tóxica para gatos y perros?
La ASPCA no tiene esta especie en su lista. Si tu mascota la ha mordido y notas algo raro, consulta a tu veterinario.
Problemas frecuentes
- Pudrición de raíz
- Oídio
- Pulgón
- Caracoles y babosas
- Botritis (moho gris)
Preguntas frecuentes
¿Por qué se alargan o marchitan los tallos del pensamiento?
Suele deberse a la falta de sol directo o al aumento de las temperaturas primaverales. Ubícalos en un lugar fresco y soleado para que mantengan un porte compacto.
¿Cómo conseguir que florezca durante todo el invierno?
Retira de forma constante las flores secas antes de que formen semillas. Asegúrate también de que reciba varias horas de sol diario y abono suave de floración.
¿Por qué amarillean las hojas del pensamiento?
El encharcamiento en las raíces por exceso de riego es la causa más común. Deja secar ligeramente la superficie de la tierra y comprueba que la maceta drene bien.
¿Se puede cultivar el pensamiento en el interior del hogar?
No es aconsejable porque el interior de las viviendas suele ser demasiado cálido y carece de la luz directa que necesita. Prospera mucho mejor en el exterior, en balcones o jardines.
¿Tienes Pensamiento en casa?
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