
La Phalaenopsis amabilis, conocida como orquídea mariposa u orquídea común, es una de las plantas de interior más apreciadas en todo el mundo. Destaca por sus hojas carnosas de color verde intenso y sus elegantes varas florales arqueadas, que producen flores duraderas y de textura cerosa durante varias semanas o incluso meses.
En su hábitat natural, esta especie crece sujeta a la corteza de los árboles sin parasitarles, alimentándose de la humedad ambiental y de la materia orgánica dispersa. Por esta naturaleza epífita, sus raíces son aéreas y fotosintéticas, requiriendo un flujo constante de aire fresco y recipientes transparentes para realizar la fotosíntesis y evitar la acumulación de humedad.
Aunque en el pasado tenía fama de ser una planta delicada, su cultivo doméstico resulta sumamente accesible cuando se comprende su ritmo biológico. Con una iluminación tamizada abundante, ventilación suave y un régimen de riego guiado estrictamente por el color de sus raíces, esta hermosa especie florece con regularidad año tras año en hogares de climas muy diversos.
¿Sabías que…?El nombre Phalaenopsis proviene del griego y significa 'parecida a una mariposa nocturna', debido a que los primeros botánicos confundieron sus flores con polillas al verlas en la selva.
Cuidados
- Riego
- Riega solo cuando las raíces dentro de la maceta transparente pasen de verde brillante a un tono plateado o blanquecino. El método más seguro es sumergir la maceta durante diez minutos en agua blanda y dejar escurrir todo el exceso antes de volver a colocarla.
- Luz
- Necesita abundante luz brillante tamizada, idealmente junto a una ventana orientada al este o filtrada por una cortina. El sol directo causa quemaduras severas e irreversibles en sus hojas.
- Temperatura
- Se desarrolla bien en un rango térmico de entre 18 °C y 26 °C durante el día, sin caer por debajo de 15 °C por la noche. Un descenso suave de temperatura nocturna en otoño ayuda a estimular la salida de nuevas varas florales.
- Sustrato
- Requiere un sustrato específico compuesto principalmente por corteza de pino gruesa y carbón vegetal para permitir que las raíces respiren. Nunca se debe emplear tierra convencional, ya que asfixia y pudre las raíces.
- Abono
- Aplica fertilizante especial para orquídeas muy diluido cada dos o tres riegos durante los meses de primavera y verano. Suspende el abonado en invierno o mientras la planta esté en plena floración.
- Poda
- Corta las varas florales secas desde la base con tijeras previamente desinfectadas. Las hojas basales amarillas no se deben arrancar a la fuerza, sino dejar que caigan de forma natural.
- Reproducción
- Se multiplica mediante hijuelos laterales llamados 'keikis' que brotan en los nudos de las varas florales. Debes separarlos solo cuando hayan desarrollado al menos tres hojas y tres raíces firmes de unos cinco centímetros.
Orquídea: ¿es tóxica para gatos y perros?
No. Según la ASPCA, no es tóxica para gatos ni perros.
- Gatos
- No tóxica
- Perros
- No tóxica
Fuente: ASPCA Animal Poison Control
Problemas frecuentes
- Pudrición de raíz
- Exceso de riego
- Cochinilla
- Quemaduras de sol
- Ambiente seco
Preguntas frecuentes
¿Por qué las hojas de mi orquídea se ponen amarillas?
Si se trata de la hoja más baja, suele ser un proceso natural de envejecimiento y no hay de qué preocuparse. Si varias hojas amarillean a la vez o se vuelven blandas, el problema casi siempre se debe a un exceso de riego o agua estancada en el centro de la corona.
¿Cómo sé cuándo necesita agua mi orquídea?
El indicador más fiable es el color de las raíces dentro de su contenedor transparente. Riégala únicamente cuando las raíces se vean de color gris plateado; si todavía están verdes, aún retienen suficiente humedad.
¿Qué debo hacer con la vara floral cuando caen las flores?
Si la vara se seca y torna marrón, córtala limpia cerca de la base con tijeras desinfectadas. Si permanece verde y turgente, puedes dejarla intacta o despuntarla sobre un nudo para facilitar posibles floraciones secundarias.
¿Por qué mi orquídea no vuelve a florecer?
La causa habitual es la falta de suficiente luz indirecta o la ausencia de cambios de temperatura. Para inducir la floración, colócala en un rincón más luminoso y expónla a noches un par de grados más frescas durante unas semanas en otoño.
¿Tienes Orquídea en casa?
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