La lavanda, también conocida como espliego en algunas regiones, es un subarbusto leñoso aromático muy apreciado por su follaje grisáceo y sus espigas florales azuladas o violáceas. Es un pilar clásico de los jardines mediterráneos, reconocida por su porte compacto y la fragancia intensa que desprenden tanto sus flores como sus hojas al frotarlas.
En exteriores necesita pleno sol y muy buena circulación de aire para crecer compacta y florecer con fuerza. Aunque puede cultivarse en macetas amplias en terrazas o balcones soleados, su desarrollo suele ser mucho más longevo y vigoroso si se planta directamente en el suelo del jardín, donde sus raíces encuentran espacio y un drenaje natural óptimo.
Es una planta rústica y sumamente resistente a la sequía una vez establecida. Su principal debilidad radica en el exceso de humedad constante en el sustrato, por lo que requiere suelos sueltos, pobres o calizos, y riegos espaciados para evitar problemas de asfixia radicular.
¿Sabías que…?El nombre Lavandula proviene del latín 'lavare', ya que en la antigua Roma se utilizaba con frecuencia para perfumar el agua de los baños termales.
Cuidados
- Riego
- Riega de manera espaciada, permitiendo que el sustrato se seque por completo entre aplicaciones. En maceta durante el verano suele bastar con regar una vez por semana, mientras que en invierno o plantada en tierra los riegos deben ser casi testimoniales.
- Luz
- Requiere pleno sol directo durante al menos seis horas al día para florecer profusamente y mantener un porte denso. En lugares sombríos la planta se debilita, se vuelve larguirucha y tiende a perder vigor rápidamente.
- Temperatura
- Tolera un rango térmico muy amplio, soportando desde heladas de hasta -15 °C hasta veranos calurosos por encima de los 35 °C. Su rango óptimo de desarrollo se sitúa entre los 15 °C y los 26 °C durante la temporada de crecimiento.
- Sustrato
- Precisa un sustrato muy poroso y con drenaje impecable, preferiblemente arenoso o calizo con pH neutro a ligeramente alcalino. Evita mezclas pesadas con turba que retengan demasiada humedad.
- Abono
- Apenas necesita fertilización, ya que el exceso de nutrientes produce follaje blando a expensas de la floración. Es suficiente con aplicar un poco de compost bien descompuesto o un abono bajo en nitrógeno a inicios de primavera.
- Poda
- Poda ligeramente las flores marchitas a finales de verano recortando unos centímetros de los tallos verdes. Evita cortar la madera vieja y seca, ya que le cuesta rebrotar de tallos leñosos maduros.
- Reproducción
- Se propaga fácilmente mediante esquejes semileñosos tomados a finales de verano o principios de otoño. También es posible reproducirla por semillas en primavera, aunque el crecimiento inicial resulta mucho más lento.
Lavanda: ¿es tóxica para gatos y perros?
La ASPCA no tiene esta especie en su lista. Si tu mascota la ha mordido y notas algo raro, consulta a tu veterinario.
Problemas frecuentes
- Pudrición de raíz
- Exceso de riego
- Falta de luz
- Botritis (moho gris)
- Pulgón
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi lavanda se pone leñosa y se abre por el centro?
Esto ocurre de forma natural con el paso del tiempo o por falta de una poda regular de formación. Recortar las puntas verdes todos los años tras la floración estimula nuevos brotes bajos y evita que la base quede deshojada.
¿Por qué las hojas de la lavanda se vuelven amarillas o marrones?
La causa más frecuente es el encharcamiento o la retención excesiva de agua en el sustrato. Asegúrate de que la maceta tenga orificios libres y reduce la frecuencia de riego de inmediato.
¿Se puede cultivar lavanda en el interior de una casa?
Es muy complicado mantenerla sana dentro de casa porque requiere sol directo intenso y aire fresco en movimiento. Si se intenta, debe colocarse pegada a la ventana más soleada y regarse con extrema moderación.
¿Cuándo y cómo se cosechan las flores de lavanda?
El momento ideal es por la mañana justo cuando las primeras flores de la espiga comienzan a abrirse, ya que conservan la máxima concentración de aceites aromáticos. Corta los tallos con tijeras limpias y déjalos secar colgados boca abajo a la sombra.
¿Tienes Lavanda en casa?
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