
La mandevilla, conocida frecuentemente en jardinería como dipladenia o jazmín brasileño, es una planta trepadora perenne originaria de Sudamérica que destaca por su prolongada y espectacular floración estival. Sus flores en forma de trompeta presentan vivos tonos rosados, rojos o blancos con garganta dorada, resaltando sobre unas hojas de color verde oscuro, brillantes y de tacto coriáceo.
En patios, terrazas y balcones suele cultivarse en macetas provistas de celosías o pequeños tutores por los que trepa fácilmente con sus tallos volubles, aunque también se adapta como planta colgante. En regiones con inviernos fríos funciona muy bien en interiores luminosos durante los meses de reposo, saliendo al exterior en cuanto suben las temperaturas primaverales.
El secreto de su éxito radica en ofrecerle abundante luz solar directa y un riego moderado, ya que sus raíces carnosas son propensas a pudrirse ante el encharcamiento prolongado. Con una poda ligera a finales del invierno y una buena nutrición, ofrecerá una floración continua desde finales de primavera hasta mediados de otoño.
¿Sabías que…?A pesar de su apariencia frágil, sus raíces engrosadas funcionan como órganos de reserva que le permiten sobrevivir a temporadas secas en su hábitat natural.
Cuidados
- Riego
- Riega de manera moderada cuando los primeros 3 a 5 centímetros de sustrato se noten secos al tacto. En verano suele requerir agua 2 o 3 veces por semana, mientras que en invierno basta con regar cada 10 o 15 días para evitar la pudrición.
- Luz
- Necesita mucha luz para florecer en abundancia, tolerando el sol directo suave de la mañana o resolana. En zonas de sol muy abrasador de verano, agradece una ligera semisombra durante las horas centrales del día.
- Temperatura
- El rango óptimo de desarrollo oscila entre los 18 °C y los 26 °C. No tolera las heladas y sufre daños graves si la temperatura desciende por debajo de los 10 °C.
- Sustrato
- Prefiere una mezcla ligera, fértil y con excelente drenaje, compuesta por turba, fibra de coco y perlita a partes iguales.
- Abono
- Aplica un fertilizante líquido para plantas de flor rico en potasio cada 15 días desde la primavera hasta finales del verano.
- Poda
- Realiza una poda de limpieza a finales del invierno para acortar tallos débiles y estimular nuevos brotes florales.
- Reproducción
- Se multiplica mediante esquejes semileñosos obtenidos a finales de la primavera o en verano. Aplica hormonas de enraizamiento y mantén el sustrato húmedo en un lugar cálido para acelerar el proceso.
Mandevilla: ¿es tóxica para gatos y perros?
La ASPCA no tiene esta especie en su lista. Si tu mascota la ha mordido y notas algo raro, consulta a tu veterinario.
Problemas frecuentes
- Pudrición de raíz
- Cochinilla
- Araña roja
- Daños por frío
- Falta de luz
Preguntas frecuentes
¿Por qué se le caen o amarillean las hojas a mi mandevilla?
El amarilleamiento suele deberse a un exceso de riego o a un mal drenaje que satura las raíces. También puede ser una respuesta al frío repentino o a la falta de luminosidad si se traslada al interior.
¿Cómo hacer para que la dipladenia dé más flores?
Asegúrate de que reciba al menos 5 o 6 horas diarias de luz brillante y algo de sol directo suave. Además, aporta un abono con buen contenido de potasio durante toda la temporada de crecimiento.
¿Cómo proteger la mandevilla del frío en invierno?
Antes de las primeras heladas, trasládala al interior de la casa cerca de una ventana muy luminosa y lejos de radiadores. Durante estos meses fríos, reduce drásticamente el riego y suspende la fertilización.
¿Por qué mi mandevilla no trepa?
Aunque emite sarmientos largos, sus tallos necesitan soportes delgados como celosías o alambres para enroscarse. Puedes atar suavemente las primeras guías para dirigir su crecimiento hacia donde desees.
¿Tienes Mandevilla en casa?
Haz una foto y te decimos cómo está y qué necesita.